Centros Especiales de Empleo: qué son y cuáles son sus funciones

El organismo de Centro Especial de Empleo como lo conocemos ahora se creó en el año 82 con la LISMI.

La Ley General de Derechos de las Personas con Discapacidad y de su inclusión social, los define como aquellos cuyo objetivo principal es el de realizar una actividad productiva de bienes o de servicios, participando regularmente en las operaciones del mercado, y tienen como finalidad asegurar un empleo remunerado para las personas con discapacidad; a la vez que son un medio de inclusión laboral de este colectivo.

Características:

  • Son creados por las Administraciones Públicas, directamente o en colaboración con otros organismos, por Entidades, por personas físicas, jurídicas o comunidades de bienes, que tengan capacidad jurídica y de obrar para ser empresarios.
  • Pueden tener carácter público o privado.
  • Pueden tener con o sin ánimo de lucro.
  • La calificación e inscripción en el Registro de Centros del Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE), o, en su caso, en el correspondiente de las Administraciones Autonómicas; la gestión está sujeta a las mismas normas que afectan a cualquier empresa.

¿Quiénes lo forman?

La composición de las Unidades de Apoyo a la Actividad Profesional, se establece en función de los módulos determinados en el artículo 6 del R.D. 469/2006, de 21 de abril.

Servicios

Además, los centros especiales de empleo deben prestar, a través de las unidades de apoyo, los servicios de ajuste personal y social que requieran las personas trabajadoras con discapacidad, según sus circunstancias y conforme a lo que se determine reglamentariamente.

CEE en cifras

Teniendo en cuenta los valores del pasado año 2018, el 71% de personas con discapacidad (82.981 personas con discapacidad) fueron contratadas a través de Centros Especiales de Empleos mientras que solo el 29% (33.892 personas con discapacidad) en la empresa ordinaria.

Estas 116.873 personas con discapacidad contratadas representan un 17,9% en relación con el total de la población activa con discapacidad.

Respecto a 2017, en 2018 se incrementaron en un 6,2% los contratos realizado a personas con discapacidad, marcando una clara tendencia positiva iniciada en 2013.  Sin embargo, parece consolidarse la temporalidad en el empleo pues estos contratos representan más del 80%.

Desde el punto de vista territorial, Andalucía, Madrid y Cataluña concentran la mayor parte de las contrataciones realizadas el 47,2%. Sin embargo, si se analiza la tasa de contratos por cada 100 personas con discapacidad activas, se observa que resultan particularmente elevadas la proporción en Murcia, La Rioja y Canarias. En el caso de los CEE la mayor parte de las contrataciones se realizaron en Andalucía, Madrid, Cataluña y el País Vasco.

 

Regulación